Sí, cuando hace falta. Si el cliente no sabe exactamente qué busca, el agente le hace un par de preguntas cortas (para qué lo quiere, qué talle usa, qué estilo prefiere) y con eso arma una recomendación precisa en lugar de una lista larga de productos.
Las preguntas iniciales se configuran según tu negocio y tus categorías de productos durante el onboarding.